Conil de la Frontera - HISTORIA:
Poblado desde la Prehistoria,
Conil contó durante la Antigüedad con la presencia de los pueblos colonizadores
del Mediterráneo -fenicios, cartagineses y romanos-, que establecieron
en su término las primeras almadrabas y pesquerías.
Durante los siglos siguientes a la
dominación romana, la zona fue sucesivamente ocupada por vándalos, bizantinos
y visigodos, pueblos que ejercieron un dominio efímero sobre unas costas por
entonces inseguras y dificiles de defender.
A partir del siglo Vlll, la presencia
de los árabes permitió, en cambio, la formación de un asentamiento de población
más estable. Esta situación, prolongada durante varios siglos, terminó en el siglo
Xlll, cuando por motivo de la presión militar cristiana, Conil quedó enmarcado dentro
de una de las líneas fronterizas de mayor actividad, en la que se desarrollaba la
lucha por el estratégico control del Estrecho.
La conquista de Conil fue llevada a cabo
en el año 1265 por el rey Alfonso X el Sabio. Ya bajo poder cristiano, se inició
la repoblación de su actual término municipal, cedido en 1299 en señorío a Alonso Pérez
de Guzmán quien, entre otras mercedes, recibió de la Corona el monopolio de la pesca
almadrabera en toda la costa comprendida entre el Guadiana y el reino de Granada. Las
almadrabas, que no tardarían en convertirse en un excelente negocio para los futuros
duques de Medina Sidonia, fueron pronto armadas, construyéndose el Castillo y
la torre de Guzmán.
En el siglo XVl, y como consecuencia del
auge económico y del crecimiento de la población, la casa ducal de Medina Sidonia decidió
separar a Conil de la jurisdicción de Vejer, de la que había dependido desde la
conquista cristiana.
Tras la separación de Vejer, y hasta
el siglo XVlll, Conil viviría una época de expansión, gracias fundamentalmente a la
explotación de sus recursos pesqueros. Durante el siglo XVlll, y a pesar de la
decadencia de las almadrabas, continuaría el crecimiento de la villa debido tanto a
la roturación y puesta en cultivo de nuevas tierras, como al desarrollo de la ganadería.
Por el contrario, con el siglo XlX se inició una etapa de crisis y decadencia. Para
empezar, la Guerra de la Independencia tuvo como consecuencia inmediata la ocupación
militar francesa que, prolongada durante dos años y medio, supuso la aplicación de una
política de tributos y exacciones extraordinarias que provocó la ruina del municipio
y de su población.
En las décadas siguientes, las tensiones
presentes durante el largo proceso de crisis del Antiguo Régimen en España
se tradujeron en Conil en la lucha emprendida contra el régimen soñorial y por la
propiedad de la tierra. Sin embargo, la liquidación del régimen señorial no solucionó
el problema de la tierra, toda vez que los procesos desamortizadores permitirían
la aparición de una nueva oligarquía agraria que emprendió el gobierno del municipio
en función de sus intereses.
El poder ejercido por esta oligarquía,
puesto en entredicho durante el Sexenio Rovolucionario (1868-1874), se vería fortalecido
bajo el régimen de la Restauración, en tanto que la mayoría de la población, continuaría
padeciendo unas adversas condiciones de vida, agravadas por las malas coyunturas agrícolas
de finales del siglo XlX y principios del siglo XX. En la actualidad, y superada esta difícil
situación social, la población de Conil recupera su pulso económico gracias, sobre todo,
a la explotación de su formidable potencial turístico, sin abandonar por ello las actividades
económicas tradicionalmente unidas a su historia..
[La Provincia de Cádiz:
Enciclopedia multimedia.Hotel Tres Jotas.]
Juan
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